
La actriz Adriana Fonseca rompió el silencio y recordó el peor momento de su vida: la muerte del hijo que en 2013 esperaba con su esposo, Iker Calderón.

Fonseca, cuyo debut actoral fue en la telenovela Pueblo chico, infierno grande (1998), contó la triste historia de ese embarazo perdido. Todo inició en 2012, cuando se enteró que estaba esperando un hijo. La pareja decidió radicarse en Los Ángeles.

En una entrevista con el programa Todo para la mujer, Fonseca explicó que el suyo se trató de un embarazo ectópico (ocurre fuera del útero). Esta distorsión pone en riesgo la salud de la madre.

Las secuelas en el físico de Adriana ahora le impiden tener hijos de manera natural. Es por eso que con Iker Calderón decidieron congelar óvulos.

“Después de esa pérdida, también me tuvieron que tratar de cierta forma, cortar un pedazo de adentro; entonces, tampoco lo puedo hacer de forma natural. El día que lo haga tengo que estar cuidada y por mi edad más”.

"Hace tres años decidí congelar mis óvulos; por ese lado estoy tranquila, confío en la ciencia y sé que nada es cien por ciento seguro y sé que si un día lo necesitamos y cuando estemos convencidos", reveló.

Ser madre es una idea que la acompañó desde siempre: "Es un sueño que tenía yo más cuando andaba en mis 20 [años]. Moría de ganas por tener un niño pero nunca lo hice realidad”.

La actriz está plenamente abocada a su extensa carrera de actriz. Tiene apenas 41 años y una filmografía que la ubica como una de las artistas mexicanas con mejor proyección a futuro.

En el año 2017 participó de la película California Dreamin', cinta rumana que ambientada en el Conflicto de Kosovo.

"No quiero ser abuela de mis hijos. Es una situación complicada para mi pareja y yo, al pensarlo de forma personal, porque es ‘cuando Dios quiera’ pero, a la vez, el tiempo está encima y es angustiante a veces".

En marzo había confesado que estuvó al borde de la muerte: "Y en el 2009 me tocó vivir una infección que casi me quita la vida. Me hicieron 7 operaciones para salvarme la vida. Me siento fuerte para contarlo"

A pesar de los altibajos, Adriana sigue adelante. Fiel creyente de Dios y la Ciencia, confía en que algún día podrá cumplir el sueño de ser madre. Aunque, aclara, tener un hijo no es sinónimo de realización individual.

"Creo que la realización de un ser humano es algo individual, tengo tanto para dar a los demás, confío en que si Dios quiere y te toca te toca; me tocará; creo en la ciencia y los avances", explicó.
Comentarios